jueves, diciembre 14, 2006

extraño a la parte que murió de mí


Pero estoy atravesando el duelo, en este momento de una manera suave, como una hoja que se desprende de un árbol en invierno y deja lugar a que surjan nuevos brotes en primavera.
Claro que ya nada es lo que era pero a la vez, en el horizonte vislumbro nuevos mundos, algunos desconocidos y aterrorizantes, otros luminosos que me invitan a entrar.
Me atrae como siempre el misterio de lo inexplicable y siento más que nunca el espíritu de todas las cosas que nos van guiando en el camino.
Repito. El amor es lo único por lo que vale la pena seguir.
Y el amor es más poderoso que la muerte
.

sábado, diciembre 09, 2006

poema de Hugo Domínguez escrito el día que se enteró de la partida de Ricardo

En recuerdo a mi amigo:
solo sus muertes eran suficientes
caballero alado y su escudero.
Solo ellos, la nube , la montañas,
solo el aire perfecto y perfumado la selva sola,
los corazones puros.
No eran necesarios, sangre, ni vísceras
tampoco el dolor , ni el miedo, ni el odio
nada mas que un viraje perfecto
suave, delicado , final.
Pequeños cóndores andinos
que moraban entre hombres
paciente cumbre que atrajo con su belleza inexorable,
destinos y sueños y que en su ambición de imposible vuelo
besó de muerte a mi amigo
ya no sé mas de tiempos y destinos,
solo siento como la fina capa de luz de tu postrer
abrazo inusitado , inmerecido,
inmenso regalo que entregas como siempre, generoso
nos acompaña en la senda de los pocos .

Ricardo se dirigía a su casa, para darle un abrazo a él y a su maravillosa familia la cúal quería compartir con sus amigos navegantes del cielo.

a todos mis amigos y compañeros de viaje...

Se acerca el fin de año. No se porque pero en diciembre los días de suceden vertiginosamente y todo se acelera. Como si todos tuvieran miles de cosas urgentes que hacer antes que den las 12 campanadas del 31. Los autos van a mil, algunos mueren en el intento de traspasar al otro año.
Todos nos dejamos seducir por la fantasía que el proximo año será mejor, y puede que sí como puede que no, pero al parecer no hay un continuom sino una especie de final y vuelta a empezar en la mayoria de las mentes. Desde ya que el 1 de enero no se notan demasiados cambios. En general, pasado el malestar de las comidas pesadas y el exceso de bebidas, algunos entran en la histeria de hacer la valija, preparar el bendito auto y rajar a algun lado a realizar el sagrado ritual del descanso carísimo en lugares superpoblados de gente.
Personalmente tengo la obsesión de ir al norte. Desde que Ricardo siguió su viaje, el Norte se me metió en la cabeza como un camino. No se que habrá allí pero por lo pronto sé que voy a estar acompañada de personas a las que quiero profundamente.
Se va el año viejo?, llega al año nuevo?
Que hay de nuevo viejo?
Solo abrir el corazón, ser valiente, encarar siempre hacia adelante, ese es el norte.