Pasaron ocho meses de su muerte, y a traves de este camino que es el duelo, estoy descubriendo que soy otra persona, ya nada es igual que antes...
supongo que solo me podrán entender quienes pasaron por esto.
El tiempo dejó de ser lineal, hay una línea muy fina que divide la razón de la locura, somos tan fuertes y tán vulneables a a vez...
Con la mente queremos abarcar todo y no abarcamos nada. Sólo nos queda lo más básico, primitivo y puro que hay en nosotros que son los sentimientos, y cada día prevalece uno sobre el otro y es la lucha del amor que vence al odio y al resentimiento, y es la valentía y el espíritu guerrero que vence al miedo y a la incertidumbre, y finalmente es la esperanza que derrota a la muerte.
Cada día es una paso más en el camino del aprendizaje. En un punto volví a nacer y estoy aprendiendo a dar esos primeros pasos. Es mi propia resurrección, por amor la vida, por amor a él.
lunes, noviembre 27, 2006
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
