...llega, todo llega. Tan amorososamente como deberíamos abrazar a la vida. A la nuestra y a la de quienes nos acompañan y como también deberíamos de despedirnos, de las compañías, de los hijos, del mundo cuando tengamos que partir.
Tan amorosamente como se pueda, abrazando cada instante con ternura. Besando hasta el último aliento, hablando dulcemente y suavecito.
Muy suave....como flotar boca arriba en el agua y dejarse llevar.
Te doy las gracias por tanta dulzura, cariño y cuidado.
M....

