
...a correr como corre la vida, a correr como correr el viento.
Ya llega la fecha tan esperada, los 21 km del 21 de la primavera. Para esto fué que soporté tantos dolores y me drogué nueve meses con mis propias endorfinas.
Vamos a correr mi amor. Y no importa el tiempo ni el circuito. Solo llegar a la meta. A esa meta a la que quizá ya llegamos tan solo por creer en que se puede.
SE PUEDE, claro que se puede.
Y si, estoy un poco loca y no me interesa lo que piensen.
Vamos a correr mi amor.

2 comentarios:
jaja, q bueno!!
Corra, corra hacia donde las ganas digan!!!
Yo cierro los ojitos y corro con la imaginacion porque del otro modo me canso
Suerte!!!!
me encanto tu página...
las hadas existen
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