...cuando te tuve por primera vez en mis brazos, recién salido de mis entrañas. Esa cosita frágil que tan solo dependía de mí y sin embargo tan poderosa que hizo que mi vida cobrara otro sentido. Te quize hacer feliz como toda madre, pero la vida nos va marcando el rumbo y por desgracia, los sueños son muy distintos a la realidad. Y no pude.
Ahora todo depende de vos.
Cumplis 19. Una edad indefinida. Quizá te siento tan indefenso como antes, pero no menos indefenso que yo misma.
Espero que algún día dejes el enojo de lado y comprendas que todo está conectado, mi felicidad va de la mano con la tuya y con la de todos los que nos rodean y esos breves pero gloriosos instantes son los que nos guían en el camino. Yo sigo adelante por perseguirlos, a veces se escapan pero vuelven...siempre vuelven para recordarnos lo que realmente vale la pena.
Hoy me quedo con ese instante, abrazar tu cuerpito de bebé, desearte todo el amor que sea posible, acariciar tu alma para que el dolor nunca te destruya.
Vas a ver que en algún momento todo va a ser mas lindo.
Feliz cumpleaños hijo del cielo.
Gracias por estar conmigo.
miércoles, junio 27, 2007
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