lunes, mayo 07, 2007

vivir con un crater en el corazón...

...es dificil, muy dificil recomponer un vida con pedacitos de sentimientos, creencias y esperanzas los cuales con la paciencia de un chino haciendo caligrafía en un grano de arroz se van hilvanando segundo a segundo con el solo objetivo de vivir un rato más.

Y ¿porque habría de seguir viviendo a pesar soportando un dolor tan profundo y extremo que a veces te impide hasta respirar?


  • mis hijos, no tengo a mi alrededor ningún pariente copado a quien confiar su crianza hasta que despeguen por sí mismos.

  • los amigos que me han sostenido hasta ahora y que se esfuerzan en hacerme sentir mejor.

  • los nuevos amigos que me están conociendo y que comienzan a creer que se puede.

  • los vecinos del barrio con sus saludos cotidianos.

  • mi perra Wayra que llora de tristeza cuando me voy, de alegría cuando vuelvo y me mira con sus sabios ojos de perro tratando de explicarme lo que ve.

  • las mariposas naranjas que sobrevuelan el jardín y siguen trayendo el milagro cotidiano.

  • el sol, cada vez más esquivo y por ello más deseable.

  • el sexo que alguna vez me transportó al infinito y que espera que lo vuelva a conectar.

  • el conocimiento oculto en la savia de las plantas, en el aire que respiramos, en la tierra que nos dá sustento, en el interior de nosotros mismos.

  • el arte y la música que nos conectan con el infinito.

  • el amor que hay en tus ojos y en los míos.


namasté.


3 comentarios:

c dijo...

más de cien palabras más de cien motivos.
abrazos mona.

Anónimo dijo...

la vida inevitable
la perpetua sorpresa
abrir los ojos y volver a constatarse vivo y real
atravesar tormentas pero también oasis y puentes
y la pregunta ¿qué viene ahora? como el motor inagotable
porque no sabemos qué hay más allá
y será bueno averiguarlo
te mando el sol del norte, menos esquivo que el del sur, en cuotas depositadas en abrazos y besos
aquí estamos, ya sabés
gaBy

mariana monica dijo...

gracias gaBy por el sol de norte, que es tan caliente que ayuda quemar las penas.
Y ese es otro de los motivos que me olvide de enumerar, la curiosidad de saber que hay mas alla...