Caramba con los malditos estereotipos sociales. El sábado huí del cumpleaños del turco por dos razones básicas, la corroboración de su extremo egoísmo y el show de tango recitado donde se hablaba del personaje de "la viuda".
La "viuda negra..." "la viuda alegre..." y la reputa que los parió a todos los que se ríen de las desgracias ajenas, así como a todos los que se ríen de los personajes grotescos de gays que muestran en la TV, y a los que se ríen también de los enanos maltratados por todos los cómicos, del personaje del "mufa", de los feos, de los downs, y de todos los que en el juego de la vida recibieron una mala carta.
Yo estoy con todos ellos y los amo. Amo a los perdedores, a los que nada le sale bien, a los que se enferman de amor, a los que sufren en silencio o no. Compartiría un buen vino con todos, les haría una rica cena y brindaría por la verdadera humanidad que no se basa en la burla, en el prejuicio en el estereotipo, en el desprecio por el mas débil.
A la larga...nadie gana. El juego en realidad no existe, todo es ilusión, hasta la muerte.
Lo único verdadero es el amor, y la viuda es blanca y está triste....demasiado triste....

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