sábado, marzo 24, 2007

una tabla de salvación

Ayer, en el año del aniversario de la partida de Ricardo, el celular fué la tabla de salvación de la que me sostuve para no ahogarme en el océano de desesperción y angustia en el que me fuí sumiendo esperando las cuatro de la tarde, hora aproximada en que ocurrió el accidente.

Bien temprano, me llamó Gustavo y me dió las primeras fuerzas (y me sostuvo a lo largo del día a pesar que estaba enfermo).

De Anabel, no sé ya que más decir, es una madre, hermana.

Más tarde, llamó Adriana, la mejor amiga de Ricardo, el plan era juntarnos a brindar por su memoria por la noche, pero no me daban las fuerzas para ir al centro.

De más está decir que en el trabajo, los que me quieren de verdad, no dejaron de abrazarme, hacerme bromas, acompañarme, la banda de "los Francella", Adriana, Esteban, Carol, Cris, Norma...

Al rato, mail de Francisco, sin palabras...

De regreso a casa, mensaje de Alberto el psicólogo, un abrazo espiritual.

Marcela, mi sobrina, no podía faltar, es mi único pariente de sangre que está acompañándome desde el principio.

Por la noche, cena con Marcela mi amiga-hermana y Gaby su hermana de Tilcara, sus hijos y otra gente, gracias Caro, tenemos mucha diferencia de edad, pero nuestros espíritus son del mismo palo.

Mis viejos amigos y mis nuevos amigos .....

Soy una privilegiada y les aseguro en esa situación, no hay palabras de agradecimiento que alcancen para todos ustedes.

Y el día también también lloró (como bien dijo Gustavo), todo era gris, pero sorprendentemente, después de las 16 hs. salió un sol hermoso, y allí empezé a salir a la superficie nuevamente.

Todo pasa y todo queda... porque lo nuestro es pasar.

Ayer fué tiempo de despedida. Hoy, vuelvo nuevamente al mundo porque aún estoy viva.

Los amo profundamente a todos.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

que bueno que estés tan viva,
salud!
C

mariana monica dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mariana monica dijo...

Gracias "anonima" mi lema es "que la muerte te encuentre bien viva"...

Anónimo dijo...

Hola, argentina.

La pérdida del ser querido siempre irreparable, eso sin duda, pero hay que tirar palante. ¿por qué? Pues porque eso mismo querría la persona amada, que tiráramos palante, que siguiéramos.

En fin, que no soy quién para darte ánimos, pero sí te puedo decir que seguro que hay gente que te aprecia viva, en esas personas tienes que pensar, que después de cada tempestad viene la calma, increíble la naturaleza cómo regula estas cosas.

Que vivas y que sigas así, como hasta ahora, que hay gente que te aprecia y que te necesita, sólo por eso, por hacer reir a alguien, por regalare un libro a un niño, por contarle un cuento, qué grandes misterios esos de la crianza, indudablemente. Doy mi brazo por ello.

Un beso.