Y sin embargo parece ayer la última vez que me llamaste desde Tucumán y me dijiste que me extañabas y que me amabas.
Sacha hoy me dijo que uno de los significados de Tucumán era fin del camino o zona fronteriza.
Fué el último lugar de partida y desde allí, seguiste viaje a otros mundos y estoy segura que no te olvidaste de mi, pero en este viaje, no había sitio para uno más.
Solo para vos y tu alumno fiel.
Un año y sin embargo el dolor cambia la dimensión del tiempo.
Disculpame si me quiebro y no puedo ya ni ver el monitor por las lágrimas.
Soy fuerte pero todo tiene un límite.
Desde aquí, en la soledad de este enorme cuarto que era nuestro lugar sagrado, te recuerdo cada día tratando de honrar tu valentía, tratando de sobreponerme y de seguir adelante.
Si pudiera dejar a los chicos en buenas manos, me moriría de tristeza, solo para volverte a ver, pero ellos todavía me necesitan acá así que por ahora tendré que seguir sola con tu recuerdo.
Un año... mañana se cumple un año y tengo que cruzar ese umbral.
Quien sabe que me espera del otro lado...


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