..surge con la vejez. De niño uno idealiza a sus padres o a uno de ellos con el cuál se identifica, pero cuando llegan sus últimos días, uno se convence que esa persona idealizada refleja cosas que tal vez no queremos para nosotros mismos.
Ver la vejez de mis viejos me está enseñando a ver lo peor de sus vidas, y la verdad es que ahora me doy cuenta que siempre fueron personas complicadas e infelices.
Pienso que uno debe llegar a ese momento, tal vez el más dificil por estar próximos a irnos de este mundo, preparados y dignos. Y lo más importante de todo, no hacer cargo a nuestros hijos de las cagadas que nos mandamos nosotros mismos...


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